Estar en la primera página de Google podría no ser suficiente

Un amigo mío le ha encargado a un maquetador que le haga una web para promocionar sus servicios. La idea me parece buena (hace siglos que pasó el boom de las puntocom, pero sigue siendo necesario tener un escaparate ante el mundo). No obstante, le he indicado a mi amigo que hacer la web es solo el primer paso. También deberá hacer SEO para intentar aparecer en la primera página de Google.

Gastar dinero en una web que no conozca nadie puede ser un mal negocio. Siempre cabe la opción de pagar publicidad para promocionarla o divulgarla uno mismo por diversos cauces. No obstante, no hay nada como estar en las primeras posiciones de Google y de otros buscadores. Si tu sitio aparece en los primeros resultados, forzosamente vas a tener popularidad.

Algunas webs no necesitan recibir toneladas de visitas para ser rentables

Mi amigo tiene la ventaja, por así decirlo, de que no necesita toneladas de visitas, pues su negocio no es escalable. Basta con que determinados lectores de su web se animen a contactar con él para solicitar sus servicios. Por temas de confiabilidad no diré a qué se trabaja, pero puestos a fabular diremos que se dedica a traducir novelas del ruso al español. Si gracias a su web, que es su carta de presentación, consigue tres trabajos al mes, se puede dar por satisfecho. Y si le mandan traducir Guerra y paz, de Tolstói, ya ni hablemos. 🙂

En el caso de las personas que crean blogs para vivir de la publicidad de Adsense o de afiliados, necesitan muchas, muchas visitas, cuantas más mejor, pues viven de pequeñas comisiones, y para que estas levanten el vuelo, aunque solo sea por mera probabilidad matemática, necesitan un número alto de visitas.

Aparecer en la primera página de Google siempre es positivo, pero…

la primera página de Google
Imagen del estudio de Sixtrix

 

Tanto en el caso del traductor de ruso como en el de los blogueros que viven de Adsense y de afiliados, aparecer en los primeros resultados de Google es positivo (en el segundo caso,  una necesidad).

Pero ahora tengo que daros una mala noticia: con datos en la mano, podríamos decir que los primeros resultados de Google aludirían solo a los tres primeros puestos de la primera página. Es al menos lo que se desprende de un estudio de Sistrix, según el cual el sitio que aparece en la primera posición se lleva casi el 60% de los clics orgánicos, el segundo el 15 % y el tercero no llega al 8 %. Es decir, los tres primeros se llevan, grosso modo, el 85 % de los clics. Los otros siete deben repartirse el 15 % restante. ¿Qué ocurre con el que está en la posición onceava? Pues que solo consigue el 0,17 % del pastel. No hacen falta más estudios para dilucidar que puedes estar en Google entre los diez u once primeros en las SERPs para una palabra clave y aun así no recibir demasiadas visitas (a no ser, como decimos, que ocupes alguna de las tres primeras posicones). Y en caso de que la palabra clave no esté asociada a un número alto de búsquedas, es posible que no recibas el tráfico que habías pensado te correspondía por estar en esa primera página del buscador.

 

Conclusión sobre estar en la primera página de Google

Encontrarse en ella es siempre  bueno, pero es mucho mejor estar entre los tres primeros puestos de esa primera página. La primera posición es muy codiciada. Motivos hay para ello, cuando se lleva el 60 % de los clics.

Hay tanta competencia en todos los nichos, que si quieres ser el primero no va a ser suficiente con ser bueno o muy bueno: has de ser el mejor. El mejor… a los ojos de Google…

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